¿Qué hay que ver en las cuevas de Hams?

La sala de entrada

La visita empieza en la sala abierta más grande de la cueva, donde enseguida te das cuenta de la magnitud de la formación. Las estalactitas van desde delicadas agujas minerales hasta amplias láminas en forma de cortina que cuelgan del techo. Aquí es donde se te acostumbran los ojos, y donde empiezas a darte cuenta de lo enorme que es realmente el sistema de cuevas.

Las estalactitas en forma de anzuelo

Estas estalactitas curvas, que dan nombre a las cuevas, se concentran en las partes centrales de la cueva y se aprecian mejor desde abajo, mirando hacia arriba. La característica forma de gancho se forma cuando el agua rica en minerales gotea en ángulo en lugar de caer en línea recta: una pequeña peculiaridad de la física que define por completo la identidad de las cuevas.

El mar de Venecia (Mar de Venècia)

Lo mejor de la visita, sin duda. El Mar de Venecia es una serie de lagos subterráneos conectados entre sí cuyas aguas son tan tranquilas y cristalinas que el techo de estalactitas parece reflejarse en sus profundidades: una imagen tan nítida como un espejo que hace que la cueva parezca el doble de alta. Los visitantes lo contemplan desde pasarelas de madera construidas a lo largo del borde, y el efecto no se parece a nada de lo que se ve en la superficie.

El escenario del concierto

En lo más profundo de las cuevas, hay un espacio habilitado para conciertos de música clásica en directo, como parte de la experiencia en las cuevas. La acústica natural del subsuelo transforma el sonido de una forma que ninguna sala de conciertos convencional puede igualar, y la iluminación espectacular, con la pared de piedra caliza como telón de fondo, convierte la propia roca en un escenario

Dinosaurland

Situado junto a las cuevas y disponible como complemento de la entrada, Dinosaurland es un parque temático prehistórico al aire libre que cuenta con más de 30 réplicas de dinosaurios a tamaño real repartidas por los senderos del jardín. Está pensado sobre todo para familias con niños y añade entre 45 minutos y una hora a la visita en general, algo que merece la pena; es una parada ideal para cualquiera que ya vaya a Porto Cristo.

Breve historia de las cuevas de Hams

Las Cuevas de Hams fueron descubiertas en 1905 por Pedro Caldentey, un terrateniente de la zona que se topó con la entrada de la cueva mientras exploraba su propiedad cerca de Porto Cristo. Consciente de la importancia geológica de lo que se escondía bajo sus tierras, Caldentey abrió las cuevas al público al año siguiente, convirtiéndolas en una de las primeras atracciones turísticas oficiales de Mallorca.

En las décadas siguientes, el sistema de cuevas se exploró y cartografió minuciosamente, y se instalaron pasarelas de madera e iluminación eléctrica para que los visitantes pudieran acceder con seguridad sin dañar las formaciones. La cercanía de estas cuevas a las Cuevas del Drach, situadas a solo unos kilómetros de distancia, contribuyó a convertir Porto Cristo en el centro del turismo espeleológico de la isla.

Hoy en día, las Cuevas de Hams siguen siendo de propiedad privada y están gestionadas por la familia propietaria; son una de las pocas atracciones naturales importantes de Mallorca que han permanecido en manos de la misma familia desde su descubrimiento hace más de un siglo.

Lo más destacado de las Cuevas de Hams en Mallorca

El mar de Venecia

El sistema de lagos subterráneos crea reflejos perfectos, como un espejo, del techo de estalactitas, lo que convierte este lugar en uno de los espectáculos naturales más extraordinarios de Mallorca.

Estalactitas en forma de anzuelo

Las formaciones que dan nombre a la cueva cuelgan en densos racimos en el centro de la cueva; sus características formas curvas son el resultado del flujo de agua en ángulo a lo largo de milenios.

Concierto en una cueva

Música clásica en directo interpretada en el interior de las salas de la cueva, donde la acústica natural y las espectaculares formaciones rocosas convierten esta maravilla geológica en un escenario para conciertos.

Dinosaurland

Las réplicas prehistóricas a tamaño real se distribuyen a lo largo de los senderos del jardín al aire libre, lo que convierte esta visita en una prolongación natural de la visita a la cueva para familias y los más pequeños.

Preguntas frecuentes sobre las cuevas de Hams

Las Cuevas de Hams se encuentran a las afueras de Porto Cristo, en la costa este de Mallorca, a unos 60 kilómetros de Palma. Se puede llegar en coche o en una excursión organizada desde la capital, y el trayecto dura unos 50-60 minutos, dependiendo del tráfico.